Misiones Bíblicas: La Necesidad Urgente de una Teología Sana de Misiones en Ibero-America

Sergio Castrillón es el traductor jefe de Palabras de Gracia, la editorial del Seminario de Expositores de Colombia. Es profesor asociado de Antiguo Testamento en dicha institución y anciano de la iglesia Comunidad de Gracia de Bogotá. Está casado con Diana y tienen dos hijos, Daniel y Alejandro.


En esta entrevista, preguntamos a Serio sobre la necesidad de una versión española del libro de texto Biblical Missions. Sergio nos ofreció perspectivas profundas sobre las necesidades de la iglesia en el mundo hispano y cómo el nuevo Misiones bíblicas satisface una necesidad urgente en las iglesias de América Latina y España.


¿Qué vacío en la comprensión que la iglesia tiene hoy de las misiones busca llenar Misiones bíblicas, y por qué importa ese vacío para la iglesia global en este momento?

Probablemente, el mayor inconveniente está en que las iglesias buscan hacer antes de conocer. Las congregaciones en el mundo de habla hispana tienen la pasión para llevar a cabo la Gran Comisión; sin embargo, a raíz de dicha pasión, muchas veces las congregaciones se lanzan a programas de plantación de iglesias sin acudir a las Escrituras para saber cuáles son los principios, prioridades y prácticas de la Gran Comisión que glorifican a Dios. Un plan misionero que ignore los principios bíblicos, que no tenga prioridades organizadas y que lleve a cabo malas prácticas puede ser desastroso para el avance del evangelio en nuestro idioma.

Misiones bíblicas apunta precisamente a satisfacer esa necesidad. Cuando una congregación entiende el porqué de la Gran Comisión, la necesidad de tener una perspectiva tanto bíblica como doxológica, y la importancia de hacer las cosas de una manera que honre a Dios y presente bien el evangelio, está en el camino correcto de llevar las misiones cristianas a aquellos que aún no han oído el mensaje de salvación.

Al “poner la casa en orden”, Misiones bíblicas enseña a las iglesias a qué se debe y no se debe hacer cuando se piensa, estructura y ejecuta un plan misionero, y todo esto desde un punto de vista eminentemente bíblico, evangelístico y centrado en Cristo.

Existen muchos libros sobre misiones. ¿Qué hace que esta obra sea distinta en su alcance, sus colaboradores y su propósito, y por qué lo llamaría un libro de texto y no simplemente otro libro para leer?

Misiones bíblicas es un libro integral. Hay muchos buenos libros acerca de las misiones cristianas. Sin embargo, algunos hacen énfasis en ciertos principios, mientras que otros apuntan a buenas prácticas misioneras; incluso hay quienes buscan establecer un marco bíblico y denunciar errores que se cometen en las misiones. Misiones bíblicas hace todo esto y más, al abarcar en tres volúmenes todo lo referente a las misiones, desde establecer un fundamento bíblico evangélico, hasta sugerir distintas estrategias que en la práctica permiten realizar el trabajo misionero en distintos contextos.

¿Qué necesidad específica entre las iglesias, los pastores y los misioneros de habla hispana dio lugar a esta traducción? ¿Qué les ha faltado hasta ahora?

Se puede decir que hay un desconocimiento generalizado frente a las misiones cristianas. Este vacío está presente en el fundamento bíblico, en lo que se entiende por misión cristiana y en qué se debe hacer cuando una iglesia da el paso misionero. Como comenté antes, hay un fuerte anhelo en las iglesias de habla hispana de llevar a cabo la Gran Comisión, pero ese ánimo debe ir acompañado de una instrucción bíblica clara, que no deje lugar a incertidumbres. Misiones bíblicas tiene como propósito proporcionar estas herramientas, a la vez que anima una y otra vez a las iglesias a lanzarse a la empresa misionera.

¿Cuáles fueron los mayores desafíos al traducir fielmente este material al español —en lo teológico, lo cultural y lo lingüístico—, y cómo trabajó su equipo para preservar tanto la exactitud como la claridad?

Por la misericordia de Dios, hemos contado con herramientas tecnológicas que nos han permitido optimizar nuestros recursos a favor de una publicación rápida y fidedigna. Sin embargo, ha habido retos particulares, entre los cuales están la precisión teológica y la generación de los índices. Con respecto al primero, ha sido necesario prestar especial atención a los detalles teológicos que los distintos autores han plasmado, con el fin de que el lector pueda entender lo que tiene ante sí, a la vez que se apersona de los conceptos. Con respecto al segundo, buscamos que el lector tenga acceso a los índices completos, lo cual ha sido una tarea hercúlea donde las haya, pues debido a cómo se comportan los idiomas, decisiones editoriales, entre otros factores, ha sido particularmente desafiante crearlos. Pero este trabajo ha valido la pena, pues si un lector quiere consultar un determinado texto bíblico o tema, puede simplemente abrir el índice y dirigirse a la página.

¿Cómo imagina el uso de este libro de texto en contextos de habla hispana: en la formación formal, en los programas de misiones de la iglesia local, en el campo misionero?

La novedad de esta versión de Misiones bíblicas es que cada volumen incluye tanto el glosario de términos como la Guía de estudio. Esto quiere decir que en un solo libro el lector tiene todo lo que necesita para estudiar. Dicho estudio se puede realizar en un aula de clase del seminario, en un estudio sobre misiones en la iglesia local, en el estudio personal o incluso si ya se está en el campo misionero. Al incluir estos recursos, el lector puede fortalecer de manera constante su aprendizaje. Así que lo único que se necesita es una Biblia y Misiones bíblicas. Se trata de un recurso que se puede usar en el aula de clase, en el estudio personal o como libro para la mesa de noche.

Si una iglesia o un misionero toma en serio este libro, ¿qué esperaría que cambiara en la manera en que piensan acerca de la Gran Comisión y la llevan a cabo?

Hay tres aspectos que en lo personal causaron un impacto profundo en mí y que sé así será en aquellos que disfruten la lectura y estudio de Misiones bíblicas. En primer lugar, una profunda convicción frente a cómo se ve la Gran Comisión, lo cual incluye pesar por no realizarla y a la vez un ánimo para llevarla a cabo de la manera que agrada a Dios. En segundo lugar, estará la constante reflexión en la soberanía de Dios frente a la salvación de los perdidos; sí, la iglesia debe hacer discípulos, pero la salvación es del Señor, sobre todo cuando la tarea se hace como Dios ha ordenado. En tercer lugar, habrá una enorme claridad en cuanto a cómo se debe realizar la Gran Comisión, pues el lector entenderá que para hacer es necesario primero saber.

Sergio Castrillon Carranza

Sergio is a pastor in Colombia who serves on faculty at the TMAI seminary.

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